martes, 30 de octubre de 2012

Joaquin Capilla


Joaquin Capilla

 Fue un clavadista mexicano, quien es considerado como el mejor deportista mexicano en toda la historia al ganar 1 medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956, 1 medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952 y 2 medallas de bronce en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 y los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956. Se le considera el fundador de la larga tradición olímpica de los clavados en México. Es además el máximo medallista mexicano de todos los tiempos con 4 medallas olímpicas y el primero que logro medalla en más de una edición olímpica.
El 4 de septiembre del 2009 fue propuesto por Daniel Aceves, presidente de la Asociación de Olímpicos Mexicanos, al Premio Nacional del Deporte 2009 por su trayectoria de máximo ganador de trofeos olímpicos de México, premio que cada noviembre entrega el presidente de México.
Falleció el 8 de mayo de 2010 en la Ciudad de México a causa de un paro cardiaco

miércoles, 24 de octubre de 2012

Call Me Maybe


Equipo de natación de EEUU.: " Call me maybe" 

Es la decimosexta vez que Estados Unidos termina en lo más alto del medallero (46 oros, 29 platas, 29 bronces. Total de 104). Gran parte de culpa ha sido de la natación, que ha supuesto un tercio del total de sus medallas. Mantienen la condición de superpotencia mundial en este deporte. Algo a lo que ha contribuido la ya leyenda olímpica Michael Phelps con seis metales, y nuevos nadadores pujantes como las jóvenes Missy Franklin y Allison Schmitt o el gran rival de Phelps, Ryan Lochte, con cinco medallas cada uno.

martes, 23 de octubre de 2012

Masacre en Münich 72


File:MunichMassacrePlaque.jpg


La Masacre de Münich 72

El 4 de septiembre, atletas israelíes habían estado disfrutando de una salida nocturna por la ciudad, antes de regresar a la villa olímpica. Hacia las 4:40 del día 5, mientras los deportistas dormían, ocho miembros del grupo terrorista palestino Septiembre Negro, llevando pistolas y granadas en bolsas de deporte, escalaban la verja de dos metros que rodeaba el complejo. Fueron ayudados por deportistas del equipo estadounidense que desconocían su verdadera identidad.
El entrenador del equipo de lucha, Moshé Weinberg, de 33 años, oyó un ruido tras la puerta del primer apartamento, observando que alguien abría ligeramente la puerta, se abalanzó sobre ésta dando un grito de alerta, mientras intentaba cerrarla forcejeando con los terroristas. En la confusión, nueve atletas pudieron escapar, y otros ocho se ocultaron. El luchador Joseph Romano, que en ese momento volvía de comer en un restaurante, agarró el arma a uno de los terroristas, pero resultó muerto por un disparo. Asimismo, Moshé Weinberg fue asesinado cuando intentó atacar a uno de los asaltantes con un cuchillo de fruta. Tras la muerte de éste, los terroristas tomaron como rehenes a nueve integrantes del equipo: David Berger, Ze'ev Friedman, Joseph Gottfreund, Eliezer Halfin, Andre Spitzer, Amitzur Shapira, Kehat Shorr, Mark Slavin y Yakov Springer.
Posteriormente se divulgó que los secuestradores eran fedayines palestinos de los campos de refugiados del LíbanoSiria y Jordania.
El grupo exigía la liberación de 234 palestinos presos en cárceles israelíes y dos más encarcelados en Alemania, así como su traslado seguro a Egipto. La respuesta de Israel fue inmediata y contundente: no habría negociación.
Las autoridades alemanas, bajo la dirección del canciller Willy Brandt y el ministro del Interior Hans-Dietrich Genscher rechazaron el ofrecimiento por parte de Israel de enviar un grupo de fuerzas especiales de su país.
Tras la negativa del las autoridades israelíes a negoziar y despúes de un fallido intento de rescate por parte de la policía alemana, los atleta y entrenadores israelitas fueron ejecutados.

Sorprendentemente, la competición olímpica solo se suspendió por un día, el 5 de septiembre, a pesar de que diferentes personalidades pidieron su cancelación. El presidente del Comité Olímpico InternacionalAvery Brundage, y otros miembros del COI decidieron que los terroristas no podían condicionar la celebración de los juegos con unas famosas y a la vez polémicas palabras pronunciadas por aquel durante la ceremonia de conmemoración de las víctimas celebrada al día siguiente: «Los juegos deben continuar». Al memorial por los muertos que se celebró en el estadio olímpico asistieron 80.000 espectadores y 3.000 atletas. Avery Brundage no hizo ninguna referencia a los deportistas asesinados durante su discurso, en que elogiaba la fuerza del movimiento olímpico. Este hecho enojó a los israelíes y a mucha de la gente allí presente.
Como muestra de duelo, durante el acto, la bandera olímpica se izó a media asta junto con la mayoría de las banderas nacionales de los países presentes en los juegos, a excepción de los países árabes, los cuales exigieron que sus enseñas ondeasen en lo alto del mástil. Las naciones árabes de donde eran los terroristas lo veían como una claudicación frente a Israel.
El 5 de septiembre el equipo olímpico israelí anunció que abandonaba Múnich, siendo especialmente protegidos por las fuerzas de seguridad. El equipo egipcio dejó los juegos el 7 de septiembre, temiendo posibles represalias.
El 9 de septiembre, la fuerza aérea israelí bombardeó como respuesta las bases de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Siria y Líbano, ataque que fue reprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU. Asimismo, una resolución de la ONU de condena de los hechos de Múnich, amparada por los Estados Unidos, fue rechazada.